McLaren era un caso especial en el mundo del automovilismo pues hasta la llegada del McLaren MP4-12C, sus modelos se podrían contar con los dedos de la mano y sus unidades por unas pocas decenas pero con un inmenso prestigio en el mundo del automóvil y ganado a pulso en las pistas de todo el mundo. Si una característica tienen en común todos sus modelos es que todos ellos son una demostración de su capacidad para poder construir automóviles terriblemente rápidos y exclusivos como es el caso del McLaren M6GT.

Nuestro protagonista sería el primer acercamiento del fabricante de Woking para crear un superdeportivo apto para circular por las carreteras. Este único y realmente exclusivo automóvil como no podía ser de otra manera había sido diseñado para la competición.

Nace el McLaren M6GT

A finales de los años sesenta, las inquietudes de Bruce McLaren por competir en un mayor número de competiciones. Estas le llevarían a estudiar la posibilidad de construir el deportivo de motor central con el que poder competir en Grupo 4 de la FIA.

Para llevar a cabo este proyecto se tomaría como base el McLaren M6-A, que había resultado ganador del Can-Am de 1967. Tomar como punto de partida el M6A le permitía realizar de manera simple  y económica el proyecto. Básicamente se reducía a sustituiría la carrocería original por una carrocería cerrada, utilizando de este modo el mismo chasis monocasco.  

De inmediato el proyecto del McLaren M6GT cobro gran relevancia puesto que le permitiría luchar por ganar el Campeonato del mundo de Sportcar. Además permitiendo de este modo, al por entonces pequeño fabricante británico, competir con la flor y nata del automovilismo. Por todo ello se convertiría en uno de los proyectos favorito del propio Bruce McLaren, ya que le permitía cumplir una de sus grandes ambiciones.

Un ambicioso plan

Inicialmente McLaren pretendía construir unas 250 unidades anualmente, vendiendo tan solo los chasis con sus correspondientes carrocerías pero sin montar un motor, con esto le dejaba la posibilidad al comprador de montar la mecánica que mejor se le adaptase. En los inicios de su desarrollo se utilizaría los motores V8 de origen Chevrolet al igual que en los modelos de Can-Am. Aunque en el desarrollo también se había tenido en cuenta la posibilidad de montar un motor V8 de origen Ford.

En el diseño del McLaren M6GT seria fruto del trabajo de Bruces McLaren con Gordon Coppuck, por entonces jefe de diseño. El diseño resultante, seguiría los cánones típico de los vehículos de competición de la época. Marcado por unas líneas redondeadas y fluidas, intentando optimizar la aerodinámica en busca de las mejores prestaciones posibles. Otros detalles como los faros carenados, también recuerdan a los prototipos de competición de la época.

Un bólido de carreras

Bajo su ligera carrocería de fibra de vidrio, se escondía un chasis de aluminio de competición que le permitía lograr un peso de tan solo 800 Kg. Debido a su origen puramente de competición, el McLaren M6GT contaba con muchos características típicas de los automóviles de carreras como una altura desde el techo al suelo de apena 1.016 mm.

Esta concepción de competición también marcaba el diseño interior; que se caracterizaba por ser tremendamente angosto, habiendo apenas espacio para las piernas o los brazos. Además el interior era terriblemente caluroso y ruidoso debido a la falta de cualquier tipo de aislante entre el habitáculo y la mecánica, sumado a la imposibilidad de montar un equipo de aire acondicionado en el McLaren M6GT.

Una bestia de la carretera

Las prestaciones del McLaren M6GT eran increíbles para la época, en gran medida debidas a su escasísimo peso y su elevada potencia. Obteniendo una espectacular aceleración de 0-100 Km/h de tan solo 4,2 segundos y una velocidad punta que rondaba los 270 Km/h. Unas cifras le permitían codearse con lo más granado del momento como el Lamborghini Miura o el Ferrari 365 GTB/4 “Daytona”.  

Se trunca el sueño

Por desgracia para entonces los requisitos de homologación de la FIA habían cambiado, siendo necesario construir un mínimo de 50 unidades para poder homologarlo en competición. Además habría que sumar la prematura muerte de Bruce McLaren el 2 de junio de 1970 mientras realizada una prueba del McLaren M8D en el circuito de Goodwood.

Esto hizo que el proyecto fuese demasiado para la por entonces pequeña escudería McLaren, que jamás llevaría a la producción el McLaren M6GT quedando tan en un par de prototipos. A pesar de todo esto, McLaren traería al mundo uno de las automóviles más espectaculares de su época, ya que básicamente se trataba de un automóvil de carreras que se con el que se podía circular por carreteras abiertas al tráfico. Curiosamente uno de los McLaren M6GT seria usado por el propio Bruce McLaren como su transporte personal hasta su inesperada muerte.

Un corredor fugaz

Como no podía ser de otro modo el McLaren M6GT llegaría a disputar algunas carreras. Sería el piloto David Prophet quien competiría de manera asidua en diferentes carreras. Posteriormente esta unidad seria modificada con una nueva carrocería al estilo del McLaren M12GT.

A pesar del carácter anecdótico del McLaren M6GT, este deja patente la pasión y la visión para entrar en el mundo de los automóviles deportivos de Bruces McLaren. Veinticinco años después el sueño de Bruce McLaren se haría realidad cuando en 1994 McLaren se lanzó el impresionante McLaren F1.

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