Hoy traemos a Motor Historia, la historia del fabricante sueco Saab un fabricante ligado íntimamente con el mundo aeronáutico. Como muestra su primer modelo, el Saab 92, que se muestra claramente influenciado por sus orígenes en la aviación. No siguió el modelo estadounidense, como hizo Volvo, sino que apuesto por un ligero vehículo para cuatro ocupantes.

Su historia tiene unos orígenes ligados al mundo de la aviación, de hecho su nombre es el acrónimo de “Svenska Aeroplan AB” que se traduciría en algo asi como la “Sociedad Anónima de Aeroplanos Suecos”. Esta comenzaría su andadura en 1937, pero a finales de los años cuarenta la corporación toma la decisión de diversificar su negocio y entrar en el mundo de la automoción.

El primer prototipo “Ursaab” se presentaría en 1946, con una carrocería diseñada en el túnel de viento, un hecho que no sorprende por sus orígenes. Su diseño sumamente aerodinámico, marcaria una carrocería con unos valores aerodinámicos extraordinarios y que sería aplicado con algunas modificaciones en el modelo definitivo, el Saab 92. Este concepto básico, con la constante mejoras, se mantendría vigente en los diferentes modelos de la marca durante los siguientes treinta años.

Técnicamente, se tomaría como punto de partida los DKW, muy popular antes de la segunda guerra mundial. Como los DKW, el nuevo Saab 92, montaba un motor bicilindrico de dos tiempos, tracción delantera, carrocería autoportante y suspensión independiente. El motor está situado delante del eje delantero, lo que aumentaba el espacio disponible en el interior del vehículo. De la transmisión se encargaba un cambio de tres velocidades, de las cuales la segunda y tercera estaban sincronizadas. Debido a sus características, Saab 92, tenía un peso de tan solo 765 Kg. El motor de 25 Cv con una cilindrada de 764 cc proporcionaba una velocidad máxima al conjunto de 110 Km/h.

A pesar de las diversas dificultades iniciales en la producción en serie, Saab fabricaría en 1950 unas 1.246 unidades del 92, todas ellas pintadas mismo verde, esto se debía a un excedente de pintura verde de los aviones militares. El coche se impone con rapidez tanto en el mercado como en el mundo deportivo. En su primer año de producción, gana el rallye de Suecia. En 1953, se introducen ciertas mejoras, como la incorporación de un portón trasero o la posibilidad de elegir entre diferentes colores de carrocería. Tan solo un año después, se introduciría un motor modificado que ofrecía más potencia, 28 Cv a 4.000 Rpm. Gracias a esto, se iría ganando poco a poco con un hueco en el mercado, como demuestra que había vendido 20000 Saab 92, hasta mediados de la década de los 1950.

Para 1955, el Saab 92 fue completamente rediseñado pasándose a llamarse Saab 93. El diseño exterior se mantuvo inalterable mientras que en el vano motor se ubicaba una mecánica tricilíndrica de dos tiempos, que desarrollaba una potencia de 33 Cv. Este fue el primero en montar una rejilla del radiador trapezoidal. La nueva versión se muestra aún más preparada para participar en rallye. Unos años después en 1959, se introduciría una variante familiar, el Saab 95.

El Saab 92 entró en producción en diciembre de 1949, vendiendo 20,000 automóviles hasta mediados de la década de 1950. El 92 fue completamente rediseñado y rediseñado en 1955, y en consecuencia pasó a llamarse Saab 93. El motor del coche ganó un cilindro, pasando de dos a tres y su fascia delantera se convirtió en la primera en ostentar la primera rejilla del radiador trapezoidal de Saab. Durante esos años, también se veria el nacimiento del primer automóvil deportivo, el Saab 94, el primero de los famosos Saab Sonetts.

Con la llegada de los sesenta, vería la luz el Saab 96, que básicamente era una actualización del Saab 92. A pesar de todo esto, el Saab 96 fue un modelo de suma importancia para la marca, siendo el primer modelo ampliamente exportado fuera de Suecia. Gracias a su popularidad, se vendieron casi 550.000 unidades a lo largo de sus años en producción. El fabricante sueco ampliaría su gama con el 99, el primer modelo totalmente nuevo en 19 años, a diferencia de sus predecesores, rompió todos los lazos con el 92. Este resultaría sumamente importante para la fortuna de la compañía. Este contaba con grandes innovaciones y características que marcarían los modelos  durante décadas: parabrisas envolvente, lavafaros y refuerzos para protección en caso de impacto lateral. El diseño de Sixten Sason, no sería menos revolucionario, con elementos estéticos que marcaria los diseños posteriores. A finales de esos años, Saab AB se fusionó con Scania-Vabis AB para formar Saab-Scania AB, bajo el paraguas de la familia Wallenberg.

En los setenta, se amplía la gama con la llegada de una variante Combi Coupé del Saab, este tipo de carrocerías se convertirían en un símbolo de Saab. Gracias al éxito de los modelos en 1976, Saab produce ya su unidad un millón. A finales de esos años, Saab firmaría un acuerdo con el fabricante italiano Fiat, este acuerdo consistía en diversos puntos, en primer lugar la venta del Lancia Delta bajo la denominación Saab 600, este acuerdo también incluía el desarrollo conjunto de una nueva plataforma. En 1978 nacería el  Saab 900, nacido con el propósito de sustituir al icónico Saab 99. Este modelo se convertiría en un rotundo éxito de ventas, llegando a producirse casi un millón de unidades, convirtiéndose así en el modelo más vendido y más emblemático de la marca. Posteriormente, nacería una versión convertible, que gozaría de gran popular llegando a representa casi el 20% de las ventas del modelo. Todos ellos fueron en la planta de Saab-Valmet en Finlandia.

El acuerdo de colaboración de Fiat, daría sus frutos en 1985, cuando se presentaría, el Saab 9000. Este, era hermano del Alfa Romeo 164, Fiat Croma y Lancia Thema; todos montados sobre la misma plataforma “Tipo Cuatro”. El Saab 9000 fue el primer automóvil de lujo de la marca sueca, el cual pesar de sus cualidades, nunca lograría cumplir las expectativas de ventas puestas en el. A finales de los ochenta, la división de automóviles de Saab-Scania se reestructuró, convirtiéndose en una empresa independiente, Saab Automobile AB, con sede en Suecia. De esta nueva empresa serian accionistas General Motors (GM) e Investor AB, ambos controlaban el 50%. Con la compra de esta participación por 600 millones de dólares, GM se hizo con la opción de poder adquirir la otra mitad de las acciones en un lapso de 10 años.

La llegada de GM impulsó el lanzamiento de un nuevo Saab 900 en 1994. Este nuevo modelo compartió la plataforma con el Opel Vectra, marca que también pertenecía a GM. El lanzamiento representaría un éxito, que por primera vez en siete años lograría obtener beneficios. A pesar del éxito despertado, el nuevo 900 nunca lograría superar al 900 original, al que nunca lograría superar en su gran reputación. Con la llegada del 50 aniversario de Saab como un fabricante de automóviles. La compañía, realizo un acto con propietarios de Saab, donde presentaría el sustituto del ya anticuado 9000. Naciendo así el nuevo Saab 9-5. Este sería el primer Saab que no presentaba una carrocería Combi Coupé en los últimos 20 años, posteriormente llegaría una variante familiar, con la intención de llenar el espacio que había dejado esta. También se realiza un lavado de cara del 900, que ahora pasa a denominarse Saab 9-3, siguiendo la tónica de su nuevo hermano mayor.

Con la llegada del año 200, GM ejerció su opción para adquirir las acciones restantes de la compañia. Esto supondría un desembolso  total de 125 millones de dolares para convertir a la compañía en una subsidiaria de su conglomerado. Ya con el control total de la corporación norteamericana, nacería el nuevo Saab 9-3 de 2003. El nuevo modelo, sería un sedán deportivo, dejando atrás el icónico diseño hatchback de la marca. El modelo compartió una plataforma desarrollada conjuntamente denominada “Epsilon” y se utilizarían de nuevo componente del Opel Vectra, pero de manera mucho más estrecha que anteriormente.

Posteriormente, nacerían otros modelos, como Saab 9-2X, basado en Subaru Impreza o el Saab 9-7X basado en Chevrolet Trailblazer que fueron introducidos en el mercado estadounidense, con la esperanza de aumentar las ventas. Ambos modelos, fueron sendos fracasos comerciales, que llevaron a su cancelación pocos años después de entrar en producción. Debido a la reducción de ventas, GM decidió retrasar un par de años la introducción de la versión combi del 9-3. También se cancelo los planes de realizar una carrocería tipo hatchback del 9-3, y detuvo los planes para la introducción de la tracción a las cuatro ruedas en los modelos de Saab hasta 2008. Como las cosas no mejoraron, se tomo la medida de cancelar el nuevo 9-5 en 2005 y se realizo un cambio en la producción del a celebre planta de Trollhättan a la fábrica de Opel en Rüsselsheim.

Debido a la grave crisis económica, GM anunció en 2008, que la marca estaba estudiando la posibilidad de vender o cerrar el fabricante sueco. A pesar del lanzamiento de una nueva generación del 9-5 en 2010, se toma la decisión de venderla al fabricante holandés de superdeportivos Spyker, evitando así el proceso de desmantelamiento que se había anunciado las semanas anteriores, con la intención de cerrar definitivamente. La compañía espera que su asociación con alguna empresa chine, realice una fuerte inversión con la que reiniciar sus operaciones. Pero tras meses con las líneas de producción paralizada, en diciembre de 2011, Saab Automobile se declaró oficialmente en quiebra.

Los últimos coletazos, se dan 2012, cuando National Electric Vehicle Sweden AB, un conglomerado formado por la compañía china de energías renovables National Modern Energy Holdings y el fondo de inversiones japonés Sun Investment, adquieren la marca tras un largo proceso. La intención inicial, seria la de centrarse en el desarrollo de vehículos eléctricos, utilizando tecnologías japonesas. Tras dos años sin producir un solo automóvil, diciembre de 2013, comenzó de nuevo la producción en en la factoría de Trollhättan. Esta consistía en montar el viejo  9-3, equipado únicamente con el motor 2.0T de 220cv, esta producción se orientaría hacia la exportación al mercado asiático. Este sería el punto y final de la marca sueca, mundialmente conocida por sus modelos robustos, de gran calidad de realización y siempre marcados por un carácter deportivo.

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