Nuestro protagonista de hoy, John Surtees, apodado por los tifosi italianos como “il Grande John” es un caso único en la historia del automovilismo, pues tan solo nuestro él se convertiría en varias veces Campeón del Mundo de Motociclismo, en las categorías de 350 y 500 cc, para más tarde convertirse en Campeón del Mundo de Fórmula Uno, demostrando así su talento y su polivalencia como piloto en las más diversas competiciones, siguiendo el ejemplo del genial piloto italiano Tazio Nuvolari.

John Surtees nacería el 11 de febrero de 1934, en Tatsfield, Inglaterra. Su padre era vendedor de motos y sentía una tremenda pasión por motos y el joven John se aficionó rápidamente a ellas. Con tan solo 14 años, participaría en su primera competición profesional, que ganaría pero sería descalificado al descubrirse su edad. En 1950, entraría a trabajar de aprendiz en la fábrica de motocicletas Vincent. Empezaría a competir con motos Norton desde 1951, mostrando todo su talento sobre dos ruedas que levarían a llamar la atención de Joe Craig, que en 1955, comenzaría a competiría con el equipo oficial de Norton. Sin embargo, los problemas financieros de Norton, llevarían a J. Surtees a tomar la decisión de aceptar la oferta de competir en el equipo fábrica de MV Agusta.

J. Surtees, pronto demostraría su talento y su velocidad a lomos de las maquinas italianas, ganándose rápidamente entre el sobrenombre de “figlio del vento” (hijo del viento). Su cambio a MV Agusta, marcaria un antes y un después en su carrera. En 1956, su primer año en con el fabricante italiano se proclamaría campeón del mundo de 500 cc. Su próxima temporada, con MV Agusta no se presentaría tan competitiva frente a la Gilera de Libero Liberati que se proclamaría campeón del mundo de 500 cc. Pero los siguientes años, se convertirían en un sinfín de éxitos, cosechando entre 1958 y 1960, lo títulos en 350 cc y en 500 cc de nuevo a los lomos de la reputadas MV Agusta. Durante esos tres años, ganaría 32 de las 39 carreras disputadas, convirtiéndose en la primera persona en ganar el mítico Tourist Trophy disputado en la Isla de Man durante tres años consecutivos. A su retirada del mundial de motociclismo, J. Surtees lograría 38 victorias en 51 carreras que había disputado durante esos años.

Paralelamente a finales de los años 50, J. Surtees comenzaría a coquetear con el mundo de las cuatro ruedas, realizando algunas pruebas en el circuito de Goodwood al volante de un Vanwall. Ese día, J. Surtees mostró una asombrosa capacidad de adaptación, marcando unos tiempos excepcionales para un novato. Tiempo después realizaría unas pruebas con un Aston Martin DBR1. De nuevo volvió a pulverizar las predicciones, marcando unos tiempos excelentes. Tony Vanwall, intentaría convencerle de dar el salto al automovilismo, pero continuaría compitiendo en el motociclismo.

Su primera incursión en el mundial de Fórmula Uno, seria en el Gran Premio de Mónaco de 1960. Al volante de un Lotus 18 por las calles del principado monegasco, comenzaría a demostrar su buen hacer sobre cuatro ruedas aunque durante tan solo 15 vueltas pues sufriría una avería en la transmisión que le obligaría a abandonar la carrera. Esta participaron, no sería especialmente bien recibida por MV Agusta, que consideraba algo muy peligroso para su principal estrella en el mundial de motociclismo. Esto llevaría a  le impidió correr los siguientes Grandes Premios. Su adaptación, seria asombrosa, tan solo unos meses después tomaría la salida del Gran Premio de Gran Bretaña disputado en Silverstone, donde J. Surtees frente a su público, lograría obtener su primer pódium en la Formula Uno, logrando un segundo puesto, por detrás del vigente campeón del mundo, Jack Brabham. En el Gran Premio de Portugal, llevaría al Lotus 18 a la pole position, lamentablemente se vería obligado a retirarse por un problema con el radiador. También disputaría el Gran Premio de Estados Unidos, donde sufriría un accidente que le obligaría a retirarse definitivamente.

Las desavenencias en el seno del Team Lotus, le llevarían a fichar por la escudería Yeoman Credit Racing Team en 1961, donde a los mandos de un Cooper T53 disputaría el mundial, sumando una serie de abandonos, siendo los resultados más destacados de ese año, dos quintos puestos en los Grandes Premios de Bélgica y Francia. La siguiente temporada seria en la escudería Bowmaker-Yeoman Racing Team, esta vez al volante de un Lola Mk4 lograría unos resultados más sobresalientes con dos nuevos segundos. Estos resultados, llamarían la atención de muchos equipos, hasta el mismísimo Enzo Ferrari le reclamaría para formar parte de la Scuderia Ferrari.

Esto se materializaría en 1963, cuando se incorporaría al equipo italianos que buscaba recuperar la senda de los éxitos que se habia vuelto esquiva. La apuesta por J. Surtees se mostraría ganadora desde un primer momento. En su primera carrera con Ferrari, seria en Gran Premio de Mónaco, donde lograría un cuarto puesto. Los buenos resultados continuarían con un tercer puesto en el Gran Premio de Holanda y un segundo puesto en el Gran Premio de Gran Bretaña. Aunque la primera victoria se haría esperar hasta el Gran Premio de Alemania disputado en Nürburgring, el circuito más complicado del mundial. Esta victoria, sería una muestra más del enorme potencial del piloto británico, quien el año pasado ya había sorprendido a todos el mundo con un segundo puesto en el mismo Gran Premio. Ese mismo año en las carreras de Sport, lograría las victorias en las 12 Horas de Sebring y los 1.000 Km de Nürburgring ambos al volante de un Ferrari 250 P. Ese mismo año, también participaría por primera vez en las 24 Horas de Le Mans al volante de un Ferrari 250 P, donde partiría desde la sexta posición aunque lamentablemente se vería obligado a abandonar.

La siguiente temporada, sería la de mayor éxito para J. Surtees en el Mundial de Fórmula Uno. El nuevo Ferrari 158, se mostraría sumamente competitivo frente a sus rivales. Lo que llevaría a J. Surtees a ganar el gran premio de Alemania, en “su” Nürburgring y el Gran Premio de Italia, disputado en la veloz pista de Monza. A esto hay que sumar tres segundos puestos en los Grandes Premios de Holanda, Estados Unidos y México asi como un tercer puesto en el Gran Premio de Gran Bretaña. Todos estos éxitos le llevarían a proclamarse campeón del mundo de Fórmula Uno con tan solo un punto de ventaja sobre Graham Hill. En las carreras de Sport, no sería un año tan brillante con un tercer puesto en las 12 Horas de Sebring. Ese año, al volante de un Ferrari 330 P, lograría el mejor resultado en las 24 Horas de Le Mans, donde lograría la pole position, pero lamentablemente el resultado final sería una tercera posición en la general.

Participaría de nuevo a los mandos de un Ferrari la temporada de 1965, sería menos competitivo debido a la decisión de Ferrari de comenzar la temporada con el motor V8 de la temporada anterior, mientras se trabajaba en el desarrollo del nuevo 12 cilindros. La temporada comenzaría con un segundo puesto en el Gran Premio de Sudáfrica, sea temporada sumaria otros dos nuevos terceros puestos en los Grandes Premios de Francia y Gran Bretaña pero el Ferrari no se mostraría demasiado competitivo en el mundial frente a los Lotus. Todo lo contrario ocurriría en las carreras de sport, donde lograría la victoria en los 1.000 Km de Nürburgring al volante de un Ferrari 330 P2 y el segundo puesto en los 1.000 Km de Monza. La participación en las 24 Horas de Le Mans,  de ese año empezaría con una segunda posición en la clasificación pero de nuevo la mala suerte se cebaría con su Ferrari 330 P2, que se vería obligado a abandonar debido a un problema en la caja de cambios. Además crearía su propio equipo denominado Team Surtees Ltd., con este participaría en diferentes pruebas con un Lola T70. El momento crítico de su vida, llegaría a los mandos de un Lola T70, sufriría un brutal accidente en el circuito de Mosport, Ontario. Este siniestro, estaría provocado por un fallo en la suspensión, que lo lanzaría contra las barreras. Este impacto le  fracturo la pelvis, le daño gravemente la pierna izquierda, así como la espalda y los riñones. Con este accidente se terminaría la temporada para J. Surtees.

Tras seis meses de dura recuperación, J. Surtees estaba listo para volver a la competición con el equipo italiano esta vez al volante de un Ferrari 330 P3 con el que logaría la victoria en los 1.000 Km de Monza. Debutaría con el nuevo monoplaza de Maranello, en el Gran Premio de Mónaco, donde lideraría la prueba hasta que un problema mecánico le obligaría a retirarse. Tan solo unas semanas después lograría una magistral victoria en el Gran Premio de Bélgica disputado en el mítico Spa-Francorchamps, donde lograría sobrevivir a una tromba de agua en las vueltas iniciales. A pesar de los éxitos, J. Surtees sufriría diversos roces con Eugenio Dragoni que era Team Manager de Ferrari, este le dejaría fuera de las 24 Horas de Le Mans, lo que provocaría el final de la relación con la escudería italiana. Compitiendo el resto de temporada con la escudería Cooper-Maserati. Al volante de un Cooper T81, lograría diversos éxitos, sobresaliendo el triunfo en el Gran Premio de México. La decisión de abandonar Ferrari, sería perjudicial para ambos pues la escudería italiana quedaría segunda en el mundial de constructores, siendo subcampeón del mundo J. Surtees, el mismo lo reconocería “Marcharme fue negativo tanto para Ferrari como para mí. Creo que perdimos uno o dos mundiales por aquello”. J. Surtees, continuaría compitiendo con un Lola T70 perteneciente a propio equipo. Lograría tres victorias de seis en la recién estrenada Can-Am, que lo llevaría a proclamarse campeón.

En diciembre de 1966, se uniría a proyecto del fabricante japones Honda, que había iniciado su andadura en Formula Uno apenas unos años antes. En Honda, donde pudo demostrar sus cualidades ayudando enormemente en la creación y en la puesta a punto de los monoplazas japoneses. Gracias a su amplia experiencia, el  Honda RA273, debutaría esa temporada con la obtención de un tercer puesto en el Gran Premio de Sudáfrica. Lamentablemente este inicio prometedor, no se vería reflejado en más buenos resultados siempre debido a la falta de fiabilidad del monoplaza japonés. Esto llevaría remplazarlo por el nuevo Honda RA300, que debutaría en el Gran Premio de Italia. En esta carrera, J. Surtees, obtendría el mayor éxito de la temporada, al imponerse en Monza a J. Brabham por tan solo dos decimas de segundo. En las carreras de Sport, el Team Surtees, con el propio J. Surtees no sería un año especialmente prolífico, con tan solo una victoria en la Can-Am.

La segunda temporada en Honda, se vería marcado por altibajos. La carrera inicial, la disputaría con el Honda RA300 logrando un discreto octavo puesto. A partir del segundo Gran Premio de la temporada, se estrenaría el nuevo RA301, que se vería lastrado por una falta de fiabilidad, teniendo que retirarse ocho de las once carreras. Cuando la fiabilidad lo permitía, J. Surtees lograría un   segundo puesto en el Gran Premio de Francia y un tercer puesto en el Gran Premio de Estados Unidos. Sus resultados en la Can-Am no serian muchos mejores, sumando diversos abandonos con un Lola T160 del Team Surtees.

Una vez terminada su aventura en Honda, recalaría en la escudería BRM para la temporada de 1969. Durante su estancia en la escudería británica, no lograría grandes éxitos sumando un gran número de abandonos y tan solo un pódium en el Gran Premio de Estados Unidos donde cruzaría la línea de meta en tercer lugar. Durante ese año, competiría en la Can-Am al volante de extravagante Chaparral 2H que se mostraría muy poco competitivo frente a los McLaren.

Tras este desastroso año en la competición, tomaría la decisión de construir su propio monoplaza con el que disputar la temporada de 1970 con la Surtees Racing Organisation. Debido a que todavía no estaba listo el nuevo Surtees TS7, comenzaría a disputar el mundial con un McLaren M7C con el que no lograría grandes resultados. El debuto del nuevo monoplaza de Surtees, se haría derogar hasta el Gran Premio de Gran Bretaña, lamentablemente no lograría terminar la carrera. Durante ese año el monoplaza sufriría diversos problemas de fiabilidad que le obligaría a tener que abandonar de manera reiterada desatancando tan solo un quinto puesto en el Gran Premio de Canadá. Durante ese año, volvería a competir en carreras de sport con Ferrari, donde a los mandos de un Ferrari 512 S lograría el segundo puesto en los 1.000 km de Spa y dos terceros puestos en los 1.000 Km de Monza y 1.000 Km de Nürburgring.

Su última temporada completa en la Formula Uno, seria en 1971, donde disputaría de nuevo el mundial con su escudería, que habia presentado el nuevo Surtees TS9, que debutaría en el Gran Premio de Sudáfrica, lamentablemente comenzaría el año viéndose obligado a retirarse por un problema en la caja de cambios.  El resto de la temporada tampoco conseguiría grandes resultados, pero si lograría mejorar la fiabilidad, consiguiendo terminar más carreras que la temporada pasada. Siendo el mejor resultado un quinto puesto en el Gran Premio de Holanda disputado en Zandvoort.

J. Surtees, competiría por última vez en el mundial de Fórmula Uno en 1972, donde competiría en el Gran Premio de Italia, donde tomaría la salida a los mandos de un Surtees TS14 aunque una avería a mitad de carrera le provocarían abandonar de manera definitiva. Tras esto, J. Surtees toma la decisión definitiva de dejar de pilotar en competición, para centrarse en la dirección de su equipo, que continuaría en activo hasta 1979.

Tras esto Surtees, se dedicaría a diversos negocios aunque nunca se desvincularía totalmente de la competición participando de manera activa en diversas carreras tanto de automóviles como motocicletas clásicas. Gracias a todo el palmarés acumulado en su larga carrera, sería nombrado en 2008 Caballero del Imperio Británico. Lamentablemente la vida le tenía guardado uno de los momento más trágicos cuando en 2009 su hijo Henry de tan solo 18 años murió en un fatídico accidente cuando pilotaba un Formula 2 en Brands Hatch.

Esto llevaría a J. Surtees a crear la Fundación Henry Surtees para ayudar a los heridos con daños cerebrales causados por accidentes. A pesar de todo, continuaría participando de manera activa en diversos eventos de automóviles clásicos e históricos, hasta que lamentablemente fallecería el 10 de marzo de 2017 en el hospital de  St. George’s de Londres. Dejando tras de sí un legado en el automovilismo difícilmente igualable por cualquier otro piloto a lo largo de los tiempo.

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