Tras el ansiado y esperado resurgir de Alpine, con el nuevo A110 en Motor Historia nos hemos decidido recuperar la historia de este pequeño fabricante francés que llegaría a disputar las victorias con los grandes fabricantes internacionales. Pero toda esta historia no sería posible sin su fundador Jean Rédélé, que gracias a su dedicación y empeño lograría realizar su sueño de construir un automóvil de competición bajo sus propios criterios técnicos.

El comienzo de esta historia, lo marcaria el nacimiento de Jean Rédele el de de 1922 en Dieppe, donde su padre era propietario de un concesionario de Renault. Comenzó a competir en la prueba Dieppe-Rouen con un Renault 4CV. Esta aventura se transformaría en una primera victoria que le reafirmaría en su pensamiento de que el Renault 4CV tenía un alto potencial en la competición. Animándolo a continuar con su aventura.

En 1952, le llevaría a participar en las míticas Mille Miglia, disputada por las tortuosas carreteras italianas. Al volante de nuevo de un 4CV y junto a Louis Pons, lograrían un prestigiosa victoria en su categoría. Otras dos victorias que marcarían el camino a seguir serian las obtenidas en la copa Critérium des Alpes y Liège-Rome-Liège ambas en 1954. A medida que aumentaba su experiencia con el Renault 4CV, fue incorporando muchas mejoras, incluidas, la incorporación de una caja de cambios de cinco velocidades que sustituía la original de tres velocidades. En busca de mayor competitividad, se trabajaría en una versión aligerada con carrocería de aluminio. Después de varias victorias, Jean Rédélé fundó la Societe Anonyme des Automobiles Alpine en 1955 en referencia a su éxito en las carreteras en los Alpes.

El primer automóvil de Alpine llego en 1955 cuando se presento el Alpine A106. Para automóviles, se uso como base el chasis y la mecánica del Renault 4CV original. Esta carrocería estaría construida en fibra de vidrio, gracias a la colaboro con los hermanos Chappe para estar entre los pioneros de la construcción de fibra de vidrio en el mundo del automovilismo. El Alpine A106 logró una serie de éxitos durante la década de los cincuenta.

Se añadiría una nueva versión cabriolet. El diseño correría a cargo del prolífico diseñador italiano Giovanni Michelotti. Bajo esta elegante carrocería de fibra de vidrio había un chasis de viga central de gran rigidez que se convertiría en el sello distintivo de todos los Alpine. El éxito de ventas fue en aumento, convirtiendo el taller artesanal, en una autentica fábrica, que poco a poco iría aumentando su capacidad productiva para dar abasto con la  creciente demanda. En la fábrica de Dieppe se realizarían tanto vehículos de calle como los destinados a la competición.

Alpine desarrolló una berlinette, que se convertiría en el Alpine A108. Este utilizaba el chasis de viga central desarrollado para el A106 Cabriolet pero equipado con el motor del Renault Dauphine/Gordini de 845 cc. Posteriormente aumentaría su cilindrada a 904 cc y en los últimos modelos llegaría a 998 cc. Se introducirían dos nuevas variantes del Alpine A108 en 1960 con la llegada del Alpine 108 Cabriolet y una variante 2+2 denominada GT4. A lo largo de la vida comercial el Alpine A108, lograría un cuantioso número de victorias en algunas de las pruebas más importantes de la época, forjando el espíritu deportivo de Alpine.

La producción en Francia llegaría hasta 1965. Aunque debido al éxito de Alpine, seria tal que fue construido en diversos países como en Brasil, donde Willys-Overland lo comercializaría como Willys Interlagos en las variantes berlinette, coupé o descapotable. También se produciría en Bulgaria o España, donde seria fabricado por FASA Renault a partir de 1963, tanto en la variante coupé como en la cabriolet.

Debido a la pérdida de competitividad del A108. Alpine había comenzado a trabajar estrechamente con Renault para el desarrollar este nuevo modelo, que tomaría como base el recién presentado Renault R8. Para esto Alpine reconstruyo su chasis donde realizaría una serie de pequeñas mejoras que permitiría utilizar los órganos mecánicos del R8. Finalmente el Alpine A110 fue presentado en el Salón de París como una evolución del A108, que incorporaba una gran cantidad de modificaciones desarrolladas en la competición.

El Alpine A110 utilizaba el mismo chasis de viga central y la carrocería de fibra de vidrio. La mayor diferencia con el A108 es la  parte trasera rediseñada para acoger la nueva mecánica. Al igual que el A108, el A110 está disponible en Berlinette, Cabriolet y en una variante coupé 2+2 denominada GT4 y que sería fabricado por Chappe et Gessalin.

Inicialmente estaría equipado con un motor de 956 cc que rendía 51 Cv, pero a los largo la relación con Renault se estrecharía hasta el punto de que el fabricante galo no tenia ninguno en suministrar sus mecánicas más avanzadas, modificadas por las prodigiosas manos de Amédée Gordini, con cilindradas de 1108 y 1296c.c. A lo largo de los años se realizarían cambios estéticos menores hasta llegar al final de su vida comercial en Francia en 1977. Al igual que su antecesor, el Alpine A110 se produciría en  países europeos como España o Bulgaria pero también en Sudamérica como Mexico o Brasil.

Gracias a sus grandes cualidades, el rendimiento en competición fue excelente que llevaría a Alpine a un creciente éxito en el mundo de los rallys. Esto llevaría a que Renault tomase la decisión de asignar todo el presupuesto de competencia a Alpine. Esto llevaría a estrechar más la colaboración entre ambas, permitiendo que Alpine vendiera sus automóviles en concesionarios Renault. Los mayores éxitos internacionales, llegarían a finales de los años sesenta con victorias absolutas en la Coupe des Alpes y otros eventos internacionales. Esta senda de las victorias continuaría en los setenta, cuando Alpine copo el podio del rally de Monte Carlo de 1971. Todos estos éxitos, se consumarían en 1973, cuando el Alpine, ganaría el Campeonato Mundial de Rally, superando a  fabricantes de la talla de Porsche, Lancia o Ford.

Paralelamente a todos estos éxitos, Alpine comienza a desarrollar un modelo complementario al espartano A110, que vería la luz en 1971 bajo la denominación A310. Este automóvil, seria creado para convertirse en un autentico gran turismo, cómodo, espacioso que se pudiese utilizar a diario y con el que poder seducir a un mayor número de clientes. Este deportivo con un motor central, fue propulsado inicialmente por un motor cuatro cilindros y 1.6 procedente del Renault 17 TS/Gordini. El diseño exterior, estaría inspirado en una propuesta de Fissore para Alpine y guardaría similitudes con el Monteverdi Hai 450 SS también diseñado por Fissore.

Pero durante esa época, la compañía se vería inmersa en una dura crisis financiera, causaría una huelga que paraliza la compañía en 1973, lo que provocaría que Renault adquiriese la participación mayoritaria en Alpine. Esto llevaría a que Jean Rédelé, poco a poco deja de sentirse cómodo, hasta abandonar definitivamente la compañía en 1978, asegurándose el compromiso de Renault de mantener empleos al menos durante los próximos quince años. Durante esos años, Renault se haría también con Gordini y fusionó las dos para formar Renault Sport. Con el apoyo financiero de Renault comenzaría un ambicioso proceso de expansión a diversas competiciones internacionales tanto de monoplazas como de sport. Durante esos años lograrían importantes éxitos como la victoria en las 24 Horas de Le Mans de 1978.

Ya con una Alpine totalmente integrada dentro de Renault continuaría con el desarrollando su gama con el rediseño en 1976, del Alpine A310, el encargado de este, seria Robert Opron. Tambien se incorporaría una nueva mecánica V6 PRV más potente y que había sido recientemente desarrollado en colaboración con otros fabricantes. Este motor, estaba asociado a una caja de cambios manual de cuatro velocidades. Añadiendo más tarde una caja de cambios manual de cinco velocidades. Se desarrollaría una variante de competición, que disputaría diversas competiciones.

Con la llegada de los años ochenta, el Alpine A310 se quedaría obsoleto frente a la competencia lo que obligaría a desarrollar un nuevo modelo. Este modelo seria el Alpine GTA que se trataba de un modelo completamente nuevo frente a su antecesor pero que seguiría utilizando los motores V6 PRV. Esta mecánica se ofrecería en dos variantes, una atmosférica, y otra turbo que completaría la gama. Durante los años que estuvo en producción se introducirían diversas mejoras como la incorporación de catalizador o la realización versiones especiales como la Le Mans o la V6 Turbo Mille Miles hasta cesar su producción en 1991 debido al inminente lanzamiento del Alpine A610.

El nacimiento del Alpine A610 en 1991, fue producto de la necesidad de una profunda actualización de la gama. Para esto se rediseñado el Alpine GTA tanto por dentro como por fuera. Con esto se modifico ampliamente el chasis para una mejor puesta a punto. El diseño exterior también se vería modificado con un frontal completamente rediseñado y un interior rediseñado que se caracterizaba por ser más refinado. De serie equipaba dirección asistida o aire acondicionado.

El último Alpine, saldría de Dieppe el 7 de abril de 1995, pues el proyecto del Alpine A710 “Berlinette 2” fue cancelado debido al costo que suponía para Renault, esta decisión llevaría al limbo la marca Alpine durante un largo tiempo. Tras esto la fábrica de Alpine en Dieppe se dedico a producir los modelos de Renault y comenzaría  una nueva era con la producción de los modelos como Renault Sport Spiders o Clio Williams.  

Con la llegada del nuevo milenio se comenzaría a coquetear con la idea de poder recuperar la marca, esta posibilidad comenzaría a tomar forma con la presentación del prototipo Alpine A110-50 presentado en mayo de 2012 en Mónaco. El proceso de desarrollo del nuevo Alpine continuaría su proceso con la presentación del concept car Alpine Vision. Finalmente esta idea se materializaría con el anuncio de que el Alpine Vision, se convertiría en un nuevo Alpine A110, que entraría en producción en 2017. Con esta noticia, se recuperaría del limbo este histórico fabricante de deportivos franceses tras más de 20 años ausente.

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